Mostrando entradas con la etiqueta Distrofia miotónica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Distrofia miotónica. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de febrero de 2014

Las bioempresas protagonizan el desarrollo de medicamentos huérfanos


"El 61 por ciento de los medicamentos que recibieron una designación huérfana en Europa entre 2010 y 2012 procedían de pequeñas empresas, según un estudio publicado en la revista Nature y llevado a cabo por expertos de la Agencia Europea del Medicamento". Con estas palabras, se inicia un artículo,
cuya lectura recomiendo encarecidamente, publicado en la revista "Redacción Médica". El título de ese artículo es: "Las pymes protagonizan el desarrollo de medicamentos huérfanos".

    Como investigador y como emprendedor, me parece muy importante resaltar el hecho de que las empresas biotecnológicas, que también se suelen llamar bioempresas, y cuyo tamaño suele ser pequeño, son los principales protagonistas del desarrollo de fármacos. Los "otros" protagonistas son las empresas de mayor tamaño. Pero no existe ningún caso en el que los medicamentos hayan sido desarrollados por parte de instituciones académicas, universidades, hospitales, o centros de investigación. Dicho de otro modo: la investigación básica, que se lleva a cabo en las universidades y hospitales, sólo puede contribuir a la comprensión de los mecanismos que desencadenan las enfermedades; también puede contribuir a la identificación de posibles dianas terapéuticas, e incluso puede llegar hasta la construcción de herramientas para la identificación de moléculas potencialmente terapéuticas (los futuros fármacos). Pero eso no es suficiente, pues los programas de investigación académica suelen finalizar con la publicación de los resultados en revistas científicas, momento en el cual los investigadores suelen iniciar un nuevo proyecto, o un nuevo subproyecto. El camino que resta hasta que un fármaco llegue a la estantería de las farmacias es mucho más largo y suele quedar desatendido, en la mayoría de los casos.


    Esas contribuciones de los centros de investigación, las universidades y los hospitales son, por supuesto, determinantes para el avance la investigación biomédica, pues permiten generar nuevos conocimientos sobre las causas de las enfermedades. También permiten emitir hipótesis sobre los posibles tratamientos para combatirlas. Sin embargo, dichas contribuciones no son, de ninguna manera, suficientes para que ese conocimiento se transforme en nuevos medicamentos. Dicho de otra forma: el conocimiento básico todavía tiene que trasladarse al paciente a través de largos y complejos mecanismos de transferencia de conocimiento, que, en ocasiones, requieren la creación de nuevas bioempresas que sean capaces de absorber ese conocimiento. Esto es lo que se llama innovación biomédica o bien investigación traslacional.

    Con frecuencia, las asociaciones de pacientes tienen una visión distorsionada respecto del verdadero papel que juegan las empresas en la investigación biofarmacéutica. Es habitual encontrar opiniones contrarias a la participación de las empresas en la investigación biomédica, opiniones que calan con frecuencia en las agencias y fundaciones financiadoras de la investigación. Dichas opiniones sólo se pueden basar en la falta de información, pues es un hecho incuestionable que las únicas vías que conducen al desarrollo de cualquier tipo de medicamento pasan por la participación de empresas especializadas en el desarrollo biofarmacéutico, las cuales, por supuesto, colaboran con los investigacores académcos que trabajan en las universidades, los hospitales y los centros de investigación.

    Engranar los intereses de de la industria biofarmacéutica (y sus inversores) con los de los investigadores académicos, las instituciones y todos los actores implicados, constituye una de las claves de la investigación biomédica traslacional. Para que haya fluidez en esas relaciones, se necesita una actitud social abierta y, por supuesto, una absoluta transparencia en todo ese proceso, de principio a fin.

   Un ejemplo de investigación traslacional, iniciada en la universidad y transferida a la industria biofarmacéutica es la que ha llevado a descubrir una molécula potencialmente terapéutica para combatir la Distrofia Miotónica, una enfermedad rara de causa genética. Estas investigaciones se iniciaron, hace ya más de una década, en el Departamento de Genética de la Universidad de Valencia, concretamente en el Grupo de Investigación sobre Genómica Traslacional. Los resultados de esa línea de investigación llevaron a la creación de una empresa spin off de la Universidad de Valencia: el laboratorio biofarmacéutico Valentia BioPharma. Este laboratorio está desarrollando varias moléculas que son una promesa de posible tratamiento para combatir la Distofia Miotónica, una enfermedad genética rara.

    Valentia BioPharma ha sido noticia en varias ocasiones por su programa de investigación biomédica orientado a la lucha contra las enfermedades raras, pero recientemente ha alcanzado un hito en su programa de investigación, tras ocho años de investigación: la designación de el estatus de "Medicamento Huerfano" para una de sus moléculas, por parte de la Agencia Europea del Medicamento:

"La Comisión Europea ha concedido al compuesto VLT015 la designación de 'medicamento huérfano' para el tratamiento de la distrofia miotónica de tipo 1 (DM1) y 2 (DM2) después de la adopción de una opinión positiva por el Comité para Medicamentos Huérfanos (COMP) de la Agencia Europea del Medicamento (EMA)". Con estas palabras empieza el artículo publicado en el diario digital Valencia Plaza, cuya lectura recomiendo y cuyo título es: 


    Para que haya más medicamentos contra las enfermedades raras, necesitamos que nazcan muchas más empresas de base científica (bioempresas de todo tipo), más transferencia de conocimiento, más inversión en este tipo de empresas y más colaboración entre los agentes implicados. Es un reto conseguir todos estos objetivos, de manera simultánea, pero es el único camino que garantiza que haya más una verdadera investigación traslacional que llegue hasta lo que realmente necesitan las personas afectadas: nuevos medicamentos para combatir las enfermedades.

    Con el fin de contribuir a elilminar todas las barreras que tiene el emprendimiento científico, hace algo más de un año nació la Asociación Española de Emprendedores Científicos. Todas las personas interesadas en esta problemática al emprendimiento científico, la innovación biomédica y la transferencia de conocimiento son bienvenidas y están convocadas a participar en el II Congreso Nacional de Científicos Emprendedores, que tendrá lugar en Granada en noviembre de 2014. Allí podremos ver en accion a numerosos emprendedores, inversores e investigadores inquietos que ya son conscientes de la importancia de emprender en ciencia.



Todos los años, el 28 de febrero, es el Día Mundial de las Enfermedades Raras. Desde numerosas asociaciones de todo el mundo, se busca que los ciudadanos sean consciente del problema que representan las Enfermedades Raras, que afectan aproximadamente al 6% de la población. El problema fundamental asociado a estas enfermedades es la enorme diversidad de enfermedades raras (unas 6.000). Esto hace extraordinariamente compleja su investigación y, por tanto, el desarrollo de tratamientos para combatirlas. Sabemos que la mayor parte de las enfermedades raras tienen una causa genética. Esto permite diagnosticarlas mediante técnicas de diagnóstico genético. Pero conseguir tratamientos para combatirlas es una tarea titánica.

Los científicos tenemos por delante un reto muy importante: orientar nuestra investigación hacia la comprensión de las enfermedades raras y pensar en la gran cantidad de personas afectadas por estas enfermedades para las cuales, en muchos casos, no existe ningún tratamiento efectivo. Ha llegado el momento en el que sobran las palabras. Ya no es momento de "hablar" sobre la investigación traslacional sino de actuar y de implicarse, de manera activa, en la innovación, la transferencia de conocimiento y, cuando no haya más opciones, el emprendimiento científico a través de la creación de bioempresas.


jueves, 10 de noviembre de 2011

Distrofia miotónica de tipo 1: definición, origen de la patología y expectativas de tratamiento

Joana Martín Pla y Arturo López-Castel, Dr.
Valentia Biopharma S.L.
Parque Científico de la Universidad de Valencia
a.lopez@valentiabiopharma.com


Las enfermedades raras

Las enfermedades raras son aquellas que se presentan en la población con una baja prevalencia  (menos de 5 casos por cada 10.000 personas). Para una gran mayoría de ellas, hoy en día todavía no existe una cura. Dentro de las enfermedades raras existe un grupo de ellas (las distrofias) caracterizadas principalmente por la presencia de problemas graves en la musculatura de los individuos afectados, haciendo que los músculos se debiliten progresivamente y provocando importante problemas en el día a día de los pacientes.

Fisiopatología de la distrofia miotónica de tipo 1

La distrofia muscular más frecuente en adultos es la de tipo 1 (DM1 o enfermedad de Steiner). DM1 es una patología asociada fuertemente al músculo esquelético, produciendo una relajación alterada de los músculos (miotonía), y que acaba derivando en rigidez y calambres continuos hasta que provoca una discapacidad grave, según la progresión de la enfermedad. También es común la afectación de los músculos del sistema respiratorio y cardiopulmonar, siendo éstas la mayor causa de mortalidad en pacientes con DM1. Prácticamente el 90% de los pacientes desarrollan estas anormalidades cardíacas, en las que sólo se puede aplicar una medicina preventiva mediante la motorización del afectado. En una proporción de los casos, la enfermedad afecta también al sistema nervioso central, encontrando por lo general con un coeficiente intelectual bajo, demencia e incluso apatía emocional, provocados por lesiones en el hipocampo y el tálamo.


Origen molecular de la distrofia miotónica de tipo 1

El origen de DM1 se encuentra en una mutación muy particular: un cambio de tamaño (expansión) en una secuencia repetitiva del genoma (triplete CTG) que se encuentra dentro del gen DMPK (gen de la proteína quinasa de la distrofia miotónica). Este triplete, con una longitud en personas asintomáticas de entre 5-37 unidades, pasa a tener desde 50 hasta miles de unidades en pacientes con DM1. Se han descrito distintos tipos de cambios a nivel molecular en muestras de pacientes y/o modelos de DM1 en presencia de este cambio anormal en la longitud de la repetición del gen DMPK, algunos de muy reciente descubrimiento como las alteraciones en microRNAs o la detección de RAN translation. Sin embargo, hasta ahora, el cambio mejor estudiado y claramente conectado con varias de las patologías presentes en DM1 implica un mecanismo de ganancia de función de ARN.

La expansión de la secuencia repetitiva en el gen DMPK no afecta a la estructura de la proteína, ya que dicha secuencia está situada dentro de una región no traducida del gen. Sin embargo, esta región sí que se transcribe, lo  que genera un ARN “tóxico”. Esta “toxicidad” proviene de la capacidad, de la región repetida anormalmente larga, para formar estructuras secundarias muy estables, que muestran una gran afinidad para secuestrar factores proteicos que son importantes a nivel celular, e impidiendo que éstos realicen la función que tienen encomendada. Esta ganancia de función de ARN a nivel celular se ha determinado como el desencadenante molecular de varios de los fenotipos aberrantes observados en pacientes con DM1, incluyendo los síntomas cardiológicos y la miotonía muscular.

La inhibición en la producción de este ARN tóxico en modelos animales desemboca en la reversión de estos fenotipos consecuentes de la enfermedad, proporcionando una importante prueba de principio (proof of concept) con respecto a la reversibilidad de la enfermedad a través de un enfoque clínico basado en atacar la ruta de formación del ARN tóxico y secuestro de factores proteicos.


Investigación terapéutica en distrofia miotónica de tipo 1

La mayoría de vías de investigación abiertas en la búsqueda de compuestos útiles en tratamientos contra DM1 se centran en interferir con el mecanismo de ganancia de función de ARN: (a) utilización de ribozimas, (b) de oligonucleótidos antisentido, y (c) de pequeñas moléculas. (a) Los ribozimas son moléculas (naturales o sintetizadas) de ARN capaces de catalizar una reacción bioquímica contra otro ARN. En el caso de DM1, se está experimentando para desembocar en reacciones que provoquen la degradación del ARN tóxico o que “arregle” situaciones de procesado alternativo de ARNs (splicing) alteradas en las células de pacientes con DM1. Antes de que una terapia basada en ribozimas sea efectiva, se han de mejorar problemas detectados relacionados con la especificidad de la actividad enzimática, así como con la ruta de suministro de estas moléculas. (b) Por otro lado los oligonucleótidos antisentido son moléculas complejas sintetizadas, muy usadas en terapia génica para el silenciamiento de genes porque se basan en la presencia de secuencias complementarias al ARN transcrito del gen que tenemos defectuoso o mutado. Estas moléculas permitirían secuestrar/bloquear el ARN tóxico para inhibir su expresión o incluso para dirigirlo a su degradación.

El principal problema que  conlleva este segundo tipo de aproximación es que aún no está totalmente claro si puede tener efectos perjudiciales en los tejidos no afectados fenotípicamente. Además, por ahora sólo se han suministrado mediante inyecciones muy localizadas con resultados muy locales, por lo que metodologías de tratamiento sistémico, necesarias en pacientes, aún han de ser probadas. (c) La última estrategia consiste en la búsqueda de pequeñas moléculas (conocidas o desconocidas) y es la que cuenta con más ventajas, ya que este tipo de compuestos pueden ser “mejorados” con relativa facilidad para potenciar su eficacia. Otra ventaja es que para muchas de estas moléculas existe información relativa a su toxicidad, distribución, estabilidad, etc. Concretamente esta última línea de investigación es la que está desarrollando un laboratorio biofarmacéutico español, Valentia Biopharma, cuyo objetivo es la búsqueda y desarrollo de moléculas con capacidad terapéutica en DM1.


Futuras líneas de investigación

El progreso que se está generando durante el desarrollo de potenciales terapias moleculares para DM1 abre grandes posibilidades para su utilización en otras enfermedades, aunque para ello, y como ha sucedido en DM1, primero se han de identificar con detalle las rutas moleculares que derivan en las patologías previamente determinada en pacientes. Esta enfermedad introdujo en el contexto de la medicina la toxicidad producida por un ARN como causa de patologías humanas, ahora descrita como el origen de otras enfermedades raras además de en DM1.  Todo este proceso nos sitúa en un punto interesante de investigación en el que se puede sugerir que encontrar una cura para DM1 está más cerca ya que es asequible metodológicamente. Sin embargo la investigación no debe parar, ya que no todo lo que pasa en DM1 no es debido a la presencia de un ARN tóxico.  Esta característica, junto al hecho de que DM1 es una enfermedad con una gran heterogeneidad en su presentación y desarrollo, hace que se requieran más y mejores estudios para determinar buenos biomarcadores que permitan conocer los niveles de progresión de la enfermedad, paciente por paciente, así como para determinar otros puntos potenciales de intervención a nivel terapéutico en esta grave patología humana. Es importante destacar, también, que no existe un modelo animal que imite a la perfección la enfermedad humana, pero hay modelos de ratones transgénicos que expresan un amplio rango de patologías musculares, basadas en el mismo sistema génico. Por esto mismo, los modelos animales han demostrado ser realmente útiles para el estudio de los efectos musculares y las posibles intervenciones que se pueden llevar a cabo en las diferentes líneas de investigación.


REFERENCIAS
García-López et al (2011). In vivo discovery of a peptide that prevents CUG-RNA hairpin formation and reverses RNA toxicity in myotonic dystrophy models. Proc Natl Acad Sci USA. 2011 Jul 19;108(29):11866-71

En este artículo se presenta un estudio, llevado a cabo por un prestigioso equipo de investigadores españoles, que permitió descubrir in vivo una molécular (péptido) que previene la formación de estructuras CUG-RNA y que revierte toxicidad de RNA en modelos de distrofia miotónica de tipo 1.

Muscle and Nerve (mayo 2011). Es la revisión más actual que recoge el estado de la investigación, con todas las estrategias terapéuticas que están en vías de desarrollo para luchar contra la distrofia miotónica de tipo 1.


ENLACES RECOMENDADOS
Asociación Americana de Distrofia Muscular (MDA)

Asociación internacional de pacientes con distrofiamiotónica

Valentia BioPharma

También puedes seguir la página de Valentia Biopharma en Facebook. Allí podréis seguir nuestra investigación y estar al día de todos los avances que se producen en el mundo, a nivel de terapia, en la investigación sobre distrofia miotónica.

jueves, 21 de julio de 2011

¿Cómo se buscan nuevos medicamentos huérfanos?

Amparo García López
Doctora en Biología
Departamento de Genética - Universidad de Valencia
amparo.garcia-lopez@uv.es


El descubrimiento de moléculas terapéuticas nuevas es un proceso lento y complejo, el cual supone un coste de más de 800 millones de dólares y una media de 15 años hasta la puesta en el mercado (Tufts Center for the Study of Drug Development, 2001). El 80% del gasto del desarrollo de fármacos se debe principalmente al abandono durante la fase de investigación preclínica, en la cual las moléculas candidatas se ensayan en modelos animales.

En el laboratorio de Modelos Biomédicos de la Universidad de Valencia en colaboración con el laboratorio biofarmacéutico Valentia Biopharma, se desarrolló una plataforma de búsqueda de nuevos fármacos in vivo que combina la química médica con la idea de que los organismos modelo invertebrados, gracias a su bajo coste de mantenimiento y por proporcionar un entorno fisiológico complejo cercano a vertebrados, permiten llevar a cabo la identificación de compuestos biológicamente activos mediante cribado de grandes colecciones de moléculas. Esta iniciativa permitió identificar una serie de moléculas contra la Distrofia Miotónica tipo 1, una de las cuales se encuentra en fase desarrollo preclínico2.

Merece la pena destacar que el 80% de las enfermedades raras posee una base genética y son, por tanto, buenas candidatas para el desarrollo de terapias que modulan los productos del gen afectado, como en el caso de los oligonucleótidos antisentido1. Basándose en esta estrategia, la empresa AVI Biopharma posee dos moléculas activas contra la Distrofia Muscular de Duchenne que están en fase preclínica en los Estados Unidos, una de las cuales se encuentra en fase clínica 1b/2 en el Reino Unido. Otras moléculas similares han sido utilizadas con éxito en modelos de enfermedades como la Distrofia Miotónica tipo 1 o Huntington4.

En conjunto, en los últimos años se han desarrollado una serie de iniciativas y valiosas herramientas científicas que promueven y facilitan la búsqueda de medicamentos huérfanos nuevos y más eficaces.  Sin duda, el panorama actual da pie a la esperanza. No obstante, es necesario continuar y ampliar los esfuerzos por parte de las asociaciones de pacientes y de la comunidad científica. Conviene recordar que ninguna enfermedad es tan rara como para no merecer nuestra atención.

Referencias
1. Bonetta, L. (2009). RNA-based therapeutics: Ready for delivery? Cell, 136, 581-584.
3. Cooper, T.A. (2009). Neutralizing toxic RNA. Science, 325, 272-273.
4. Pfister et al (2009). Five siRNAs targeting three SNPs in Huntingtin may provide therapy for three-quarters of Huntington’s disease patients. Current Biology, 19, 774-778.

martes, 5 de julio de 2011

Descubren una molécula para tratar la distrofia miotónica

Descubren una molécula para tratar la distrofia miotónica

Investigadores del Departamento de Genética de la Universidad de Valencia, liderados por el profesor Rubén Artero, han descubierto una molécula activa en dos modelos animales para el tratamiento de la distrofia miotónica. Se trata de una enfermedad hereditaria rara, que provoca problemas neuromusculares degenerativos tales como debilidad muscular, problemas en la relajación de contracciones musculares voluntarias, y arritmias cardíacas, entre otros síntomas, ha informado la institución académica. La referencia completa del artículo publicado es:

TÍTULO:
In vivo discovery of a peptide that prevents CUG–RNA hairpin formation and reverses RNA toxicity in myotonic dystrophy models

AUTORES:
Amparo García-López, Beatriz Llamusí, Mar Orzáez, Enrique Pérez-Payá, y Ruben D. Artero

REFERENCIA:
Proc Natl Acad Sci U S A. 2011 Jul 5
PMID:21730182
Más información sobre esta noticia en:

Medical Genetics News

Genetics Home Reference (NIH)

Human Genome Research Institute (NIH)

Genetics News (Medical News Today)

Diagnóstico genético de enfermedades: preguntas y respuestas

Diagnóstico genético de enfermedades: preguntas y respuestas
Para saber más sobre las enfermedades genéticas y el diagnóstico genético, pincha sobre el logotipo de IMEGEN.